Un diagnóstico social advirtió que casi siete de cada diez trabajadores de entre 18 y 29 años se desempeñan fuera del sistema registrado en la capital provincial. La problemática evidencia deficiencias estructurales profundas que afectan la estabilidad financiera, limitando las oportunidades de desarrollo individual y comprometiendo la sustentabilidad del esquema previsional a futuro.
El informe fue elaborado de manera conjunta con registros universitarios que abarcan los últimos años de medición. Los resultados muestran importantes brechas salariales respecto a la canasta básica familiar, lo que obliga a muchos a abandonar sus estudios de forma prematura para insertarse en tareas mal remuneradas de supervivencia cotidiana.
En el mercado local persiste además un marcado sesgo de género que perjudica a las mujeres en la búsqueda de empleos formales. Ellas se ven forzadas a sumar actividades secundarias de manera desproporcionada para compensar retribuciones insuficientes y lidiar al mismo tiempo con la carga no paga del cuidado de los hogares.
Diversos legisladores, referentes del sector productivo y representantes de gremios se reunieron durante la jornada del martes para analizar los datos presentados. La convocatoria buscó consensuar herramientas públicas que favorezcan la inserción de calidad, permitiendo recuperar el poder adquisitivo frente al constante avance del costo de vida regional.
Los autores del estudio recalcaron que la falta de cobertura institucional debilita la contención social de la juventud frente a contingencias económicas. Resulta indispensable diseñar políticas integrales sostenibles que promuevan la continuidad educativa y garanticen contrataciones con todos los derechos laborales correspondientes para transformar la realidad santafesina.
