La masiva convocatoria superó las expectativas de la organización. El coordinador nacional del voluntariado detalló cómo será la distribución de tareas y la logística prevista para los eventos masivos.
La llegada del papa León XIV a la Argentina movilizará a miles de fieles y exigirá una compleja infraestructura logística. Con una convocatoria que superó las previsiones iniciales al alcanzar los 25.077 inscriptos, el despliegue contará con una estructura de coordinación conformada por 200 referentes encargados de distribuir las tareas de asistencia, recepción y orientación en los distintos eventos programados en el país.
En declaraciones radiales y televisivas, el coordinador nacional del voluntariado, Federico Deteffaniz, detalló los ejes centrales del operativo y destacó la magnitud del desafío organizativo. Según explicó, las funciones de los voluntarios variarán según la magnitud de los encuentros: mientras que en los eventos masivos se enfocarán en guiar a los peregrinos y gestionar los puestos de hidratación, en las convocatorias de menor aforo cumplirán roles de apoyo logístico específico.
Asimismo, desde la coordinación señalaron que la preparación no se limita a los aspectos operativos, sino que hace hincapié en la actitud de servicio. En este sentido, se remarcó que la paciencia y la alegría serán los pilares fundamentales para afrontar jornadas de alta concurrencia y garantizar el correcto desarrollo de la visita histórica.
