El gobernador santafesino manifestó su profunda inquietud frente al complejo panorama financiero que golpea a los hogares. La retracción constante de los fondos de coparticipación condiciona los presupuestos locales, obligando al Poder Ejecutivo a ajustar los esquemas de gestión interna diariamente.
Frente a este escenario adverso, las autoridades provinciales sostienen un plan de obras públicas orientado a apuntalar el empleo y mantener la actividad en los municipios. Esta orientación de gasto altamente contracíclico procura amortiguar el impacto del freno económico nacional sobre las familias de sectores medios.
A pesar de los esfuerzos presupuestarios desplegados por la gobernación, los ingresos fiscales cayeron en términos reales durante el presente ejercicio financiero. Las cifras muestran un faltante millonario en las arcas públicas que exige máxima eficiencia en la administración de las diferentes carteras.
Los rubros fabriles y comerciales padecen los mayores inconvenientes operativos debido al descenso sostenido del consumo masivo en las ciudades. Desde la gestión pública santafesina remarcan la necesidad urgente de reorientar las medidas macroeconómicas para aliviar las tensiones de los trabajadores locales.
El mandatario ratificó que las cuentas de la provincia mantienen una firme solidez operativa que garantiza la continuidad de la inversión productiva. Los equipos tecnicos evaluan alternativas tributarias destinadas a promover incentivos concretos que impulsen la recuperación de los sectores más castigados.
