Los informes económicos del sector manufacturero encendieron las alarmas en las principales terminales del cordón industrial de la provincia. Los ciudadanos santafesinos requieren repasar estos indicadores estadísticos debido al impacto en las fuentes laborales de la región, la disminución del consumo interno y la desaceleración productiva de las pequeñas empresas metalúrgicas locales.
La Asociación de Industriales Metalúrgicos confirmó un retroceso del cuatro por ciento en la comparación interanual durante el cuarto mes del año. La menor demanda de insumos básicos provocó un fuerte parate fabril, dejando el sesenta por ciento de las maquinarias disponibles sin funcionamiento en los establecimientos productivos.
Los talleres vinculados a la fundición y la fabricación de bienes de capital experimentaron las mermas más severas debido a la escasez de pedidos de compras. La provincia de Santa Fe registró una leve caída interanual del uno por ciento, logrando amortiguar el impacto generalizado gracias al buen desempeño de la maquinaria agrícola.
Las expectativas de los empresarios metalúrgicos reflejan un panorama complejo para el próximo trimestre, con márgenes de rentabilidad debilitados por los costos fijos. Las autoridades de las entidades comerciales manifestaron su profunda preocupación sectorial ante la imposibilidad de recuperar los niveles de ocupación habituales en los parques industriales del distrito.
