La Policía de Investigaciones localizó una camioneta importada oculta en un paraje de campos santafesinos. El conductor evadió un retén preventivo blandiendo un armamento antes de adentrarse a pie en las malezas periféricas, lo que obligó a desplegar tareas periciales ordenadas por el Ministerio Público de la Acusación.
El hallazgo de la unidad automotriz se concretó mediante las tareas de vigilancia sigilosa de la División Automotores. La causa judicial por robo calificado se encuentra bajo el seguimiento riguroso de la fiscalía regional, cuyos peritos criminalísticos ordenaron el traslado del vehículo secuestrado a los depósitos policiales para la recolección de huellas.
Los investigadores obtuvieron indicios precisos sobre el ocultamiento del utilitario Jeep de color blanco en la periferia de Cululú. Los agentes especializados montaron apostaderos discretos hasta interceptar la marcha del sospechoso, quien aceleró bruscamente al notar el operativo de las fuerzas provinciales, terminando acorralado debido al cerco estratégico que imposibilitó su escape motorizado por los senderos de tierra.
La espesura de la vegetación del terreno y la falta total de iluminación artificial favorecieron la fuga del conductor evadido. Las autoridades ministeriales constataron que el rodado poseía un pedido de secuestro activo desde el 23 de mayo, focalizando los nuevos rastreos en individualizar al causante para determinar la posible red de conexiones clandestinas orientada al desarmadero de unidades.
El procedimiento criminalístico continúa bajo secreto de sumario mientras se analizan los rastros dactilares hallados en el habitáculo. Las oficinas judiciales confirmaron que el bien patrimonial recuperado será entregado a sus legítimos propietarios una vez concluidas las verificaciones correspondientes.
