El anexo judicial quedó formalmente habilitado en un acto de alta trascendencia institucional que concentró a las principales figuras de la política litoraleña. Las autoridades del máximo tribunal destacaron el esfuerzo mancomunado de diversas gestiones para saldar una deuda edilicia histórica con la ciudadanía santafesina.
La imponente estructura demandó una millonaria inversión sostenida con fondos provinciales a lo largo de más de una década de ejecución continua. El mandatario de la provincia reivindicó el valor estratégico de la obra pública como motor del crecimiento y lamentó abiertamente las ausencias de las cúpulas fiscales.
La nueva ala gubernamental concentrará múltiples servicios que anteriormente funcionaban dispersos por diferentes puntos de la geografía urbana. Los miembros de la magistratura resaltaron que la unificación de los despachos optimizará sustancialmente los tiempos de los trámites y facilitará el acceso directo de los vecinos a las oficinas de atención.
Durante su alocución, la presidencia de la Corte Suprema agradeció expresamente la continuidad de los aportes económicos brindados por los sucesivos gobernadores. Los equipos del área económica actual consiguieron destrabar los recursos finales necesarios para dotar a la estructura de un equipamiento tecnológico moderno adaptado a las demandas actuales.
Por su parte, el jefe del Ejecutivo santafesino contrapuso la finalización de estos trabajos con la paralización de la infraestructura que sufre el resto del territorio nacional. Los legisladores de las distintas bancadas respaldaron el mensaje oficial enfocado en continuar cubriendo las vacantes de magistrados para dotar de mayor eficiencia al fuero penal.
El discurso del gobernador incluyó un duro llamado de atención hacia las internas que marginaron a las representantes de los ministerios públicos del evento. Las conducciones de los organismos estatales fueron instadas a dirimir sus diferencias mediante el consenso para garantizar el servicio público.
