Los tribunales del nodo sur convalidaron la resolución alternativa de la causa mediante la modalidad de juicio abreviado. El imputado admitió su culpabilidad en el ataque perpetrado contra su conviviente y la posterior resistencia violenta ejercida frente a los uniformados, evitando de este modo la realización del debate por jurados populares que estaba pautado originalmente.
La instrucción penal preparatoria fue articulada por la fiscalía sectorial con el acompañamiento técnico de la representación querellante. Las pericias acreditaron que las agresiones físicas se ejecutaron abusando de la condición de pugilista profesional del agresor, quien además propinó severas coacciones orientadas a silenciar las secuelas de las golpizas que padecía la víctima.
La investigación criminal determinó que las conductas delictivas se iniciaron formalmente en el mes de abril del año antepasado, culminando en un feroz episodio habitacional en la comuna de Santa Isabel. El condenado irrumpió por la fuerza tras destruir los accesos traseros de la vivienda para propinar reiterados golpes de puño, mordeduras y patadas en regiones vitales de la damnificada, causándole la pérdida de conciencia inmediata.
La posterior presentación de la denuncia policial expuso los mecanismos de aislamiento social y laboral que padeció la comerciante santafesina para encubrir sus lesiones faciales ante sus empleadas y vecinas del barrio. Asimismo, las actuaciones procesales sumaron cargos por los atentados cometidos contra las dotaciones de la comisaría local, las cuales fueron embestidas a golpes al intentar notificar formalmente la orden judicial de exclusión residencial del violento.
Los magistrados del fuero penal convalidaron de forma unánime el monto de la pena privativa de la libertad estipulada por las partes. Las autoridades judiciales ordenaron el traslado del reo hacia dependencias penitenciarias provinciales para el cumplimiento efectivo de la sanción unificada.
