La medición oficial del primer trimestre arrojó señales de expansión comercial en el arranque del período anual. Los técnicos del organismo estadístico nacional ratificaron una mejora desestacionalizada del 0,7% empujada por los despachos hacia los mercados extranjeros.
El informe macroeconómico detalló que la dinámica de las ventas internacionales lideró la demanda con una fuerte aceleración interna. Los analistas de la cartera económica destacaron un incremento trimestral del 9,8% en el rubro exportador, consolidando una tendencia expansiva que compensó parcialmente las caídas operativas registradas en los talleres fabriles y en las dependencias estatales, sectores que restaron un global de 0,3 puntos porcentuales al indicador general.
La recuperación de la oferta global se sostuvo principalmente en los destacados rendimientos de la producción primaria y los recursos naturales. Los sectores de la pesca comercial lideraron las subas sectoriales con un notable 27,5%, secundados fuertemente por la agricultura y ganadería con un 18,1% y la minería extractiva con un 12,3%, permitiendo que doce de los dieciséis rubros relevados mostraran variaciones positivas en el tramo inicial de las mediciones nacionales.
En el sentido opuesto, la inversión productiva de capital fijo exhibió un importante retroceso generalizado en la geografía productiva nacional. Las fábricas del entramado manufacturero disminuyeron sus niveles de actividad un 1,7%, mientras que los servicios básicos de electricidad, gas y agua cayeron un 1,1%, confirmando que la industria pesada sigue siendo la rama más afectada debido a un sendero decreciente que todavía no logra derramar vitalidad hacia los comercios minoristas.
El consumo de las familias mostró un avance del 2,7% impulsado por la adquisición de vehículos e insumos importados terminados. Los indicadores del empleo informal traccionaron asimismo los rubros de hotelería y restaurantes con una mejora del 2,8%, mientras que el gasto de la administración pública retrocedió un 1,4% en línea con los esquemas de austeridad fiscal implementados por el gobierno central para equilibrar las cuentas públicas del estado.
