Un operativo preventivo nocturno encuadrado en el despliegue de fuerzas conjuntas derivó en un feroz tiroteo callejero. Las autoridades de la fiscalía regional confirmaron el deceso de un joven suboficial y las severas heridas padecidas por otro uniformado.
Las fuerzas de seguridad provinciales desplegaron rastrillajes urgentes en los pasillos de Villa Banana para identificar a los tiradores. Los peritos del gabinete criminalístico recolectaron vainas servidas e incautaron un automóvil que trasladó a un sospechoso lesionado.
Los agentes pertenecientes a la división nacional realizaban tareas operativas rutinarias cuando sufrieron agresiones balísticas directas por parte de personas civiles no identificadas. Un joven numerario de treinta años cayó desplomado en la vía pública con múltiples impactos en su cuerpo, constatándose luego el faltante de su pistola provista, mientras que su colega debió recibir inmediata asistencia quirúrgica debido a una grave perforación en el tórax.
Los investigadores demoraron al conductor de un coche particular negro que arribó al centro asistencial de emergencias transportando a un familiar con heridas compatibles con la balacera. Las unidades tácticas de investigaciones desarrollaron intensas tareas de planimetría y toma de testimonios en los perímetros lindantes para esclarecer la mecánica exacta de la letal ofensiva delictiva acontecida durante la madrugada.
El luctuoso suceso criminal generó conmoción en las esferas de control y prevención del territorio santafesino. Los funcionarios del ministerio público coordinan los operativos de saturación en las barriadas conflictivas para evitar nuevas réplicas violentas entre las facciones locales de la región.
