El hecho vandálico ocurrió en la intersección de las calles Hugo Wast y Hermano Figueroa. Es el segundo ataque en la misma área en menos de una semana, lo que refuerza el temor por la integridad de choferes y pasajeros en el norte de la ciudad.
Nuevamente la violencia irrumpe en el trayecto habitual del transporte público santafesino. En un episodio registrado durante las últimas horas, una unidad de la Línea 5 sufrió la rotura total de uno de sus cristales laterales tras recibir un impacto de piedra mientras finalizaba su vuelta en el sector norte.
El conductor de la unidad radicó la denuncia formal tras constatar el daño en el cuarto ventanal derecho del coche. Al momento del estallido, el colectivo circulaba sin pasajeros, factor que resultó determinante para que la situación no pasara a mayores. Cabe recordar que hace pocos días, en esa misma jurisdicción, una usuaria sufrió heridas cortantes por un proyectil similar, lo que marca una zona roja para los prestadores del servicio urbano.
Tras el impacto, se activó el protocolo de emergencia mediante el dispositivo antipánico, permitiendo una rápida intervención de la fuerza policial. La piedra utilizada, que fue recuperada del interior del vehículo, da cuenta de la potencia del ataque. La reiteración de estos ataques genera preocupación en la comunidad, ya que afecta directamente la calidad del servicio y la seguridad de quienes dependen del transporte público para movilizarse en las zonas periféricas de la capital.
Las autoridades evalúan reforzar el patrullaje en los puntos críticos donde se concentran los ataques con proyectiles contra las unidades de transporte.
