Con recursos locales y financiamiento externo, la provincia absorbe tareas que corresponden a Nación. El gobernador criticó la «desidia» federal y adelantó que octubre será el mes de mayor desembolso para contratistas y equipamiento.
El gobernador Maximiliano Pullaro brindó detalles sobre la compleja situación financiera de las provincias y el rol activo que tomó Santa Fe para suplir la ausencia de inversión nacional. Con una ejecución que ronda los 200.000 millones de pesos mensuales, el gobierno provincial prioriza terminar los proyectos iniciados y evitar siniestros viales por falta de mantenimiento.
El jefe del Ejecutivo remarcó que, a diferencia de otros distritos que solicitaron adelantos de coparticipación para pagar sueldos, Santa Fe utiliza sus ahorros y bonos para saldar deudas y comprar maquinaria. Entre los puntos más destacados, Pullaro mencionó la decisión de construir el puente propio que unirá la capital con Santo Tomé y la inminente toma de posesión de la A012, una ruta de acceso a puertos que calificó como «calamitosa».
La estrategia implica movilizar recursos humanos para arreglar alcantarillas y limpiar banquinas en rutas nacionales, obras que el gobernador no cree que Nación llegue a reconocer o devolver económicamente.
En el plano político, descartó volver a articular gestiones conjuntas en el chat de gobernadores, acusando al sector kirchnerista de romper acuerdos previos en el Congreso. Por otra parte, planteó un nuevo modelo de gestión para las rutas del sur provincial, donde se buscará un consenso con la Bolsa de Comercio de Rosario y los transportistas de carga. El objetivo final es establecer una administración eficiente para los corredores que reciben más de dos millones de camiones al año, asegurando que la infraestructura esté a la altura del potencial productivo santafesino.
La provincia se prepara para un cierre de año con máxima actividad en las rutas, apostando a un modelo de gestión autónoma frente al recorte de fondos nacionales.
