El cuerpo de un hombre fue divisado por testigos durante el anochecer del domingo en la zona norte de la ciudad. La justicia rosarina activó los protocolos de búsqueda de paradero para identificar al fallecido, quien ya se encuentra en la morgue judicial.
Un macabro hallazgo sorprendió a los vecinos que transitaban la costa rosarina este fin de semana. A la altura del kilómetro 423 del río Paraná, personal de seguridad fluvial detectó un cuerpo sin vida flotando en las inmediaciones de una reconocida institución deportiva. Inmediatamente se dio aviso a la Fiscalía de Homicidios Culposos, que coordinó las tareas de levantamiento y traslado con el apoyo de la Policía de Investigaciones. Ante la falta de identificación inmediata, las autoridades centran la pesquisa en los registros de personas buscadas para reconstruir los últimos movimientos de la víctima antes del trágico desenlace.
El operativo comenzó cerca de las seis de la tarde bajo la supervisión de Prefectura Naval Argentina. Tras seguir la corriente unos kilómetros, los efectivos lograron asegurar el cuerpo para que los peritos de la PDI realizaran el registro documental de la escena.
El fiscal Walter Jurado ordenó que el Instituto Médico Legal practique la autopsia de rigor de manera urgente. Este procedimiento será clave para saber si la muerte fue producto de un ahogamiento accidental o si existen indicios de criminalidad involucrados.
En las comisarías de la zona norte se revisan legajos de ciudadanos con paradero desconocido. Por ahora, las características físicas del hombre no coinciden plenamente con los reportes vigentes, lo que mantiene el caso bajo un estricto manto de incertidumbre policial.
La zona del hallazgo permanece bajo vigilancia mientras se esperan definiciones técnicas que permitan ponerle nombre al hombre encontrado en las aguas del Paraná.
