Un intento de robo en un comercio de Castelli y pasaje Paraná terminó con un adolescente de 16 años detenido y el secuestro de armas de fuego. Los propietarios del local se enfrentaron a los asaltantes para defender su patrimonio, resultando en un violento forcejeo que alertó a todo el vecindario santafesino.
La intervención del personal de las comisarías 9ª y 10ª permitió controlar la situación tras los llamados de emergencia de los vecinos al 911. El operativo policial culminó con la incautación de dos escopetas de grueso calibre y el traslado del implicado herido bajo custodia al hospital José María Cullen.
El dramático episodio ocurrió durante la madrugada del viernes cuando dos criminales irrumpieron en el local comercial portando armamento pesado. El dueño de casa, un hombre de 57 años, junto a su hija, decidieron no ceder ante las amenazas y se trenzaron en una lucha cuerpo a cuerpo con los intrusos para proteger la distribuidora.
Durante la desesperada resistencia, la joven de 27 años logró neutralizar a uno de los atacantes, quien terminó lesionado por una descarga de su propia arma larga. Los gritos y ruidos provenientes del establecimiento despertaron a los residentes de la cuadra, quienes actuaron rápidamente solicitando la presencia de las fuerzas de seguridad locales.
Al arribar al lugar, los uniformados del Comando Radioeléctrico procedieron a la aprehensión del menor y al aseguramiento de la escena del crimen. El material secuestrado consiste en dos escopetas, calibres 16 y 12/70, que fueron puestas a disposición de la Jefatura de la Unidad Regional I para las pericias correspondientes.
La fiscalía de Homicidios intervino en el caso y determinó, de manera preliminar, que la mujer involucrada actuó bajo la figura de legítima defensa. Mientras tanto, el equipo científico de la Policía de Investigaciones trabajó recolectando rastros y evidencias balísticas dentro del comercio para reconstruir la mecánica exacta del enfrentamiento ocurrido esta madrugada.
El adolescente involucrado permanece internado bajo vigilancia mientras se define su situación procesal ante el juzgado de menores de turno. Por su parte, los comerciantes recibieron asistencia médica debido a las lesiones sufridas durante el forcejeo, aunque se encuentran fuera de peligro tras haber vivido una experiencia de extrema vulnerabilidad en su lugar de trabajo.
Las autoridades ministeriales continúan con las tareas investigativas para dar con el paradero del segundo delincuente que logró escapar del lugar. Este hecho refuerza la preocupación sobre la seguridad nocturna en las zonas comerciales de la capital y la proliferación de armas de alto poder en hechos delictivos.
