La patrulla motorizada interceptó a un grupo sospechoso durante los habituales chequeos de control territorial desplegados en la región santafesina. Los uniformados procedieron al secuestro del material bélico prohibido y dieron intervención inmediata a los organismos judiciales competentes.
El despliegue de las fuerzas de seguridad estatales se localizó en un cruce de calles del vecindario norteño. Los agentes lograron anular el peligro potencial retirando de circulación dispositivos letales antes de que se registraran hechos delictivos.
Los integrantes de la patrulla del Comando Radioeléctrico individualizaron a los tres sospechosos de diecinueve años mientras realizaban tareas operativas ordinarias. Al efectuar la requisa corporal reglamentaria, los oficiales hallaron una pistola calibre veintidós y un artefacto de disparo de manufactura casera, conocido habitualmente como tumbera.
La dependencia ministerial convalidó el acta del secuestro de los elementos e inició el traslado de los implicados a la seccional correspondiente. Las autoridades de la fiscalía en turno encuadraron formalmente el expediente bajo los cargos de tenencia ilegítima, ordenando que permanezcan alojados en alcaidía.
Los peritos balísticos de la Agencia de Investigación Criminal peritaron el armamento incautado para comprobar su aptitud operativa actual. Los investigadores cotejarán los dispositivos con las bases de datos para determinar si fueron utilizados en enfrentamientos previos.
