El colapso de un complejo residencial en el sector norte de Gaza causó la muerte de al menos veinte personas que se refugiaban en una estructura previamente dañada por bombardeos. Las labores de rescate continúan de forma ininterrumpida entre las ruinas.
El trágico suceso ocurrió durante la madrugada cuando la estructura cedió por completo sobre un campamento de familias desplazadas ubicado en las inmediaciones. Los equipos de emergencia locales despliegan esfuerzos desesperados con herramientas sumamente precarias para intentar socorrer a decenas de pobladores que continúan atrapados.
Representantes de organismos internacionales advirtieron que la ausencia de materiales de construcción obliga a miles de familias a ocupar infraestructuras deterioradas e inestables. Asimismo, la falta de maquinaria pesada condiciona severamente el avance de las complejas tareas de salvamento en toda la región urbana.
Este episodio expone de manera cruda la extrema vulnerabilidad habitacional que atraviesan las poblaciones civiles en zonas de conflicto. Diversas entidades internacionales reclaman con urgencia garantías reales de protección y asistencia para evitar nuevas catástrofes estructurales en el territorio.
