La tragedia se desencadenó cuando el rodado menor embistió de lleno la parte posterior de un transporte mercantil detenido. El violento episodio derivó en el fallecimiento inmediato de una suboficial y el deceso posterior de su compañero de patrullaje en el efector sanitario.
Unidades operativas de la Guardia Rural y cuerpos de rescate desplegaron un dispositivo de desvío circulatorio sobre la calzada nacional. El Ministerio Público ordenó peritajes lumínicos y mecánicos rigurosos para determinar si el camión pesado respetaba las normas de estacionamiento vigentes.
Los integrantes de la Unidad Regional XIX se desplazaban de madrugada cuando colisionaron contra el acoplado del rodado mayor en el kilómetro 56. La crudeza del impacto provocó la muerte instantánea de Milena Martinucci, mientras que Pablo Mansilla falleció horas después; en tanto, las dotaciones de salvamento debieron intervenir activamente con herramientas hidráulicas para remover los restos del habitáculo destruido.
Por su parte, los suboficiales Gastón Carruega y Diego Farías lograron sobrevivir al siniestro inicial pero padecen heridas de extrema gravedad. El cuerpo médico los mantiene bajo monitoreo riguroso en terapia intensiva, mientras la fiscalía criminal avanza con la toma de declaraciones a los choferes testigos y la identificación del transportista involucrado en el lamentable suceso.
Los peritos del gabinete científico utilizaron equipos de iluminación artificial para reconstruir la trayectoria del automóvil antes de la colisión. Las autoridades gubernamentales decretaron el acompañamiento institucional definitivo para los allegados de los empleados públicos fallecidos trágicamente.
