La Secretaría de Energía de la Nación dispuso un incremento transitorio en las bonificaciones del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). La medida busca mitigar el impacto del aumento en los precios internacionales de los hidrocarburos sobre los hogares de menores ingresos y las entidades de bien público.
Mediante la Resolución 111, el Gobierno elevó al máximo permitido el aporte estatal para el quinto mes del año, alcanzando una cobertura total del 75% sobre el bloque de consumo subsidiado. Esta decisión interrumpe la quita gradual de asistencia prevista originalmente, respondiendo a la volatilidad del mercado energético global por las tensiones en Medio Oriente.
La normativa establece que la bonificación adicional se aplicará exclusivamente durante mayo sobre el tramo de consumo básico de gas natural y propano. Mientras que los usuarios residenciales vulnerables verán el beneficio sobre un tope específico, las entidades sin fines de lucro y clubes de barrio recibirán el descuento sobre la totalidad de su factura.
El trasfondo de esta resolución radica en el encarecimiento del Gas Natural Licuado (GNL) que el país debe importar para cubrir la demanda durante los periodos de alta estacionalidad. Ante el riesgo de un traslado directo de estos costos al Punto de Ingreso al Sistema de Transporte, el Ejecutivo optó por utilizar el tope de asistencia habilitado por decreto.
A diferencia de lo que ocurre con el servicio de gas, el sistema eléctrico mantendrá su trayectoria descendente en los aportes estatales, que se reducirán progresivamente hasta fin de año. Esta disparidad responde a la necesidad de priorizar el recurso térmico en los meses previos al invierno, garantizando la previsibilidad en los montos de facturación.
El ENARGAS ya recibió instrucciones para adecuar los cuadros tarifarios y asegurar que las licenciatarias reflejen el nuevo esquema en las facturas emitidas este mes. La medida pretende dar continuidad a la protección de los sectores sociales más expuestos a las variaciones del mercado externo, manteniendo la estabilidad en el abastecimiento interno.
Un alivio temporal en un contexto de incertidumbre externa que busca resguardar el poder adquisitivo de los usuarios santafesinos ante la llegada de las bajas temperaturas.
