La titular del organismo internacional ponderó la acelerada acumulación de reservas y la desaceleración del índice inflacionario. El respaldo a las metas fiscales actuales confirma un cambio de tendencia que otorga estabilidad al programa económico trazado por la gestión nacional.
La conducción del organismo multilateral ponderó la estrategia de acumulación de divisas desplegada por las autoridades del banco emisor. Esta perspectiva de estabilidad financiera busca consolidar la confianza de los mercados externos y facilitar el acceso a financiamiento privado para el empresariado local.
El análisis de la entidad crediticia remarcó la importancia de consolidar la recuperación de la actividad productiva mediante incentivos a la inversión privada. En ese sentido los funcionarios consideraron indispensable canalizar recursos hacia el entramado de pequeñas y medianas empresas para reactivar el consumo masivo.
Por su parte, el marco legal para grandes proyectos productivos proyecta un desembolso multimillonario enfocado en áreas energéticas y agropecuarias. De esta forma las autoridades apuntan a dinamizar el mercado laboral y ampliar el volumen exportador en el mediano plazo.
Las proyecciones oficiales estiman una consolidación del superávit de las cuentas públicas como eje ordenador de las metas macroeconómicas. La evolución de los indicadores sociales dependerá directamente de la capacidad para generar puestos de trabajo genuinos en las provincias.
