El nuevo informe oficial que evalúa el panorama sanitario evidenció una preocupante escalada en los contagios comunitarios durante la temporada invernal. Las autoridades sanitarias de la provincia convocaron de manera urgente a los grupos poblacionales de riesgo para regularizar sus esquemas de inmunización anuales.
El documento técnico reveló la existencia de más de tres mil internaciones causadas por patologías respiratorias agudas graves en los efectores locales. Los análisis moleculares de laboratorio indicaron que ocho de cada diez determinaciones positivas correspondieron específicamente a la variante Influenza A, consolidándose de este modo como la cepa dominante en la región.
Los tres decesos registrados corresponden a personas que presentaban afecciones preexistentes de base y carecían de la respectiva protección vacunal periódica. El personal médico de los efectores detectó en uno de los casos una peligrosa combinación simultánea de adenovirus, microorganismos bacterianos y virus sincicial respiratorio que descompensó por completo al paciente.
La franja etaria de las personas hospitalizadas demuestra que la afectación no discrimina franjas biológicas, abarcando desde lactantes hasta adultos mayores. El monitoreo genómico permanente arrojó una media generalizada de cuarenta y cinco años de edad entre los internados, sumando centenares de infecciones totales confirmadas en el transcurso del ciclo epidemiológico corriente.
Como contrapartida favorable, las campañas públicas alcanzaron la cifra de cuatrocientas mil dosis de inmunización colocadas en el territorio provincial. Los coordinadores de los vacunatorios insistieron en que resulta imprescindible redoblar los esfuerzos de inoculación en embarazadas, trabajadores médicos y pacientes crónicos para mitigar los impactos del subclado viral detectado.
