Jaguar looking at camera, tail up, in a bed of water hyacinths in the back and side, water with reflections and motion, dusk mood
Organizaciones ambientalistas de Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia presentaron un ambicioso corredor biológico que protegerá los cauces fluviales clave para permitir la migración del yaguareté y más de 20 especies amenazadas.
En una inédita alianza multinacional por la conservación de la biodiversidad, cuatro organizaciones no gubernamentales de la región presentaron la iniciativa «Jaguar Rivers», un proyecto que busca proteger más de 2.050 kilómetros de ríos en la Cuenca del Paraná. La iniciativa —impulsada por Rewilding Argentina junto a las entidades Onçafari (Brasil), Fundación Moisés Bertoni (Paraguay) y Nativa (Bolivia)— fue lanzada oficialmente en el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba). Su meta central es restaurar la conectividad ecológica desde el Alto Pantanal brasileño hasta los Esteros del Iberá en Argentina, permitiendo que la fauna silvestre transite libremente a través de las fronteras nacionales sin depender exclusivamente de parques nacionales aislados.
El proyecto abarca una superficie de 2,5 millones de kilómetros cuadrados donde convergen seis ecorregiones estratégicas: Mata Atlántica, Yungas, Chiquitanía, Bosque Chaqueño, Pantanal y Cerrado. La estrategia contempla la creación de «arcas» de biodiversidad en cada ecosistema, fortalecidas por refugios intermedios en campos privados y el desarrollo del turismo sustentable local. Para el monitoreo permanente del corredor fluvial —que integra a los ríos Paraná, Iguazú, Bermejo, Pilcomayo y Paraguay— la iniciativa contará con cuatro embarcaciones equipadas donadas por la firma Rolex. La presentación contó con la presencia de la empresaria y filántropa Kris Tompkins, quien destacó que esta arquitectura de conservación coordinada transforma el paradigma global de protección ambiental de los últimos cien años.
