La CGT, agrupaciones estudiantiles y sectores del movimiento de los «chalecos amarillos» encabezaron marchas en París y más de 80 ciudades, en medio de un fuerte operativo de seguridad.
Francia registró este sábado una masiva jornada de manifestaciones en todo su territorio para denunciar el constante incremento en el costo de vida y exigir mejoras presupuestarias en el sistema educativo. La movilización —convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), organizaciones de estudiantes secundarios y colectivos que buscan reactivar el movimiento de los «chalecos amarillos»— congregó a miles de personas en más de 80 marchas y bloqueos de rutas. Entre las demandas centrales se destacan el aumento de salarios y jubilaciones, la regulación de precios de la canasta básica y la defensa de los servicios públicos.
La protesta se enmarca en un clima de alta conflictividad social y política tras más de tres semanas de paros y disturbios en colegios secundarios, los cuales han derivado en miles de detenciones y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Frente a este escenario y con la mirada puesta en la contienda presidencial, el presidente Emmanuel Macron apeló al respeto por las instituciones y la propiedad privada, mientras que el ministro del Interior, Laurent Nuñez, ordenó el despliegue de operativos de contención y el cierre preventivo de estaciones de metro en puntos neurálgicos de París, como los Campos Elíseos y las inmediaciones del palacio presidencial.
