Las fiscalías entrerrianas activaron de forma urgente los protocolos de localización comunitaria tras perderse el rastro de las menores el último fin de semana. Los coordinadores del organismo estatal informaron que las jóvenes abandonaron juntas las instalaciones residenciales asignadas.
La búsqueda policial se extendió de manera preventiva a las rutas linderas y provincias vecinas para agilizar el proceso de hallazgo. Los efectivos de las comisarías locales solicitaron la colaboración inmediata de los ciudadanos que transiten por los centros urbanos litoraleños.
La primera de las menores intensamente buscadas responde al nombre de Tamara Maldonado, quien posee contextura delgada y tez trigueña. Los investigadores del caso judicial precisaron que la joven vestía indumentaria deportiva oscura al momento de retirarse, sumando detalles minuciosos sobre su fisonomía general para facilitar el reconocimiento público.
El segundo requerimiento de paradero corresponde a Esperanza Trinidad, una menor de ojos verdes y cabello castaño que compartía el mismo espacio habitacional. Los peritos de la división de minoridad difundieron que la adolescente llevaba puesto un conjunto deportivo grisáceo, centrando las tareas operativas de rastrillaje en los barrios periféricos costeros.
Las líneas telefónicas de emergencia permanecen abiertas de manera ininterrumpida para canalizar cualquier dato certero que la población pueda suministrar sobre el paradero actual. Los funcionarios del poder judicial entrerriano recalcaron que resulta fundamental la difusión de las imágenes en las redes sociales para lograr una pronta resolución del caso.
El expediente penal tramita bajo estrictas directivas de los ministerios públicos para resguardar la integridad física de las menores evadidas. Las autoridades de los centros asistenciales continúan cotejando los ingresos de personas en los efectores sanitarios.
