Los preocupantes registros estadísticos de la traza periférica santafesina encendieron las alarmas de los conductores habituales. Las crónicas de hechos delictivos contabilizan una docena de agresiones organizadas mediante la utilización sistemática de elementos contundentes y armas de fuego.
Los transportistas de cargas y automovilistas particulares exigen un incremento urgente de los patrullajes preventivos en los accesos clave. Las modalidades empleadas por malvivientes ocultos provocaron graves heridas físicas a choferes e importantes roturas estructurales en las unidades comerciales.
La seguidilla de agresiones físicas incluye el uso continuo de balazos contra rodados pesados, golpes con palos a motociclistas y constantes lluvias de piedras a plena luz del día. El monitoreo de coberturas informativas constató episodios recurrentes en las cercanías de Recreo y el cruce estratégico de la Ruta Provincial 70, configurando un escenario de extrema desprotección institucional para los usuarios que se ven obligados a transitar este importante corredor.
Los damnificados señalan que la cantidad real de asaltos resulta significativamente mayor debido a la existencia de numerosos siniestros que quedan sin asentar en las comisarías de la región. El malestar de las víctimas visibiliza el estado de vulnerabilidad general de las rutas locales.
