El dirigente empresarial de las energías alternativas expuso las severas limitaciones operativas que condicionan el desarrollo del biocombustible. Las terminales del cordón industrial mantienen elevados niveles de capacidad inactiva debido a las restricciones comerciales de los mercados internacionales.
El debate parlamentario sobre el nuevo marco regulatorio reavivó los reclamos provinciales para incrementar los porcentajes de mezcla obligatoria en los surtidores. Las firmas locales exigen políticas de fomento que permitan revertir los perjuicios económicos ocasionados por aranceles externos.
La infraestructura fabril santafesina, que agrupa la mayor parte de la elaboración de carburantes basados en aceite de soja, enfrenta severos techos productivos. La dirigencia remarcó que los complejos procesadores trabajan con márgenes mínimos de rendimiento técnico, quedando rezagados frente a los estándares de mezcla hidrocarburífera de países limítrofes.
Las pequeñas pymes locales sufren caídas drásticas en sus niveles de molienda habituales por falta de incentivos directos en el mercado doméstico. El sector insta al gobierno central a consolidar un marco normativo moderno de largo alcance, resguardando los puestos laborales calificados en las plantas del interior.
Las estimaciones de los industriales reflejan la urgencia de reinsertar el derivado oleaginoso en las agendas de transporte público y de cargas pesadas nacionales. Las mesas técnicas continuarán gestionando mesas de concertación con las autoridades para recuperar el liderazgo global.
