La violencia urbana volvió a sacudir a la provincia tras descubrirse el homicidio de una vecina dentro de su propiedad. El hallazgo en barrio Grandoli movilizó de inmediato a patrulleros de la fuerza táctica luego del aviso desesperado emitido por residentes de la zona.
La intervención policial se desencadenó cuando los uniformados fueron abordados por una vecina que custodiaba a los hijos de la víctima. Las primeras diligencias en la cocina del inmueble confirmaron la presencia del cuerpo sin vida de Natalia Andrea Giménez, descubierto previamente por uno de sus descendientes al ingresar al hogar.
El equipo médico del SIES certificó el deceso en la escena, mientras peritos forenses constataron múltiples heridas provocadas por proyectiles de fuego. La fiscalía de violencia altamente lesiva tomó el control de la causa y ordenó citar a los familiares directos y testigos clave para reconstruir las últimas horas de la mujer.
Agentes de la Policía de Investigaciones trabajaron en el levantamiento de rastros y material balístico antes de disponer el traslado a la morgue. El cumplimiento del protocolo judicial busca esclarecer los condicionantes del ataque y dar con el paradero de los responsables materiale de este trágico hecho en el sur provincial.
El Ministerio Público de la Acusación mantiene bajo estricta reserva las pericias preliminares para evitar entorpecer los procedimientos en curso. Las autoridades santafesinas intensifican la recolección de testimonios en el vecindario con el objetivo de determinar el móvil exacto y reconstruir el patrón temporal en que se ejecutó el crimen.
