La mesa directiva institucional expresó su rechazo rotundo frente a los desmanes registrados en diferentes escenarios de la capital provincial. Los árbitros sufrieron golpizas por parte de futbolistas y espectadores, lo que desencadenó cancelaciones inmediatas en categorías formativas y mayores.
Las agrupaciones que nuclean a los jueces deportivos exigieron castigos severos para frenar conductas que empañan los fines comunitarios de la actividad física. Las autoridades representativas ratificaron su apoyo total a los damnificados y coordinarán nuevas pautas punitivas con el tribunal disciplinario correspondiente.
Los incidentes más graves involucraron la participación de un allegado familiar en las canchas de divisiones inferiores, sumado a comportamientos hostiles de los planteles visitantes en el certamen principal. La reiteración de estos incidentes pone en riesgo la normal continuidad del cronograma de partidos oficiales, forzando a los directivos a debatir la obligatoriedad de incrementar los operativos de custodia policial.
Las comisiones directivas de las entidades afiliadas evaluarán el endurecimiento de los derechos de admisión para preservar la seguridad de las familias concurrentes. Los damnificados presentaron los informes correspondientes para iniciar los expedientes penales pertinentes por las agresiones físicas.
