Las autoridades judiciales iniciaron actuaciones tras constatar el deceso de una vecina de noventa y tres años en el interior de su propiedad. Los integrantes de las fuerzas policiales accedieron al inmueble luego de recibir alertas comunitarias sobre su desaparición.
El procedimiento de emergencia requirió forzar los accesos de la vivienda con el consentimiento expreso de una pariente directa de la damnificada. Los peritos de la Unidad Regional determinaron preliminarmente que el fallecimiento se produjo varias jornadas antes de la inspección, debido al avanzado estado de descomposición que presentaban las estructuras biológicas de la víctima.
Los equipos científicos preservaron las manos de la occisa para desarrollar análisis complementarios en los laboratorios forenses locales. Las directivas de la fiscalía interviniente establecieron mantener una custodia permanente sobre la finca céntrica, mientras se descartan hipótesis de criminalidad debido a que las evaluaciones físicas de huellas y rastros arrojaron resultados negativos sobre destrozos en el mobiliario familiar.
La realización del examen autópsico médico-legal aportará la precisión necesaria para esclarecer las causas definitivas de la muerte domiciliaria. Los médicos de la morgue judicial elevarán los informes patológicos detallados a los despachos de los fiscales actuantes, permitiendo resolver la carátula legal definitiva durante las próximas horas hábiles de la semana.
