Una banda de delincuentes irrumpió con ferocidad en el establecimiento gastronómico para apoderarse de la recaudación. Esta incursión delictiva a mano armada desató la indignación entre los propietarios de la zona por los escasos patrullajes registrados en las inmediaciones.
Los asaltantes maniataron a la víctima, le propinaron severos castigos físicos y taparon su rostro antes de escapar. Durante este violento episodio de inseguridad los agresores destruyeron los dispositivos de filmación para dificultar el posterior rastreo de los patrulleros locales.
El malestar mercantil se incrementó debido a la falta de herramientas tecnológicas de vigilancia en los corredores comerciales. Asimismo, los comerciantes del cuadrante afectado reclamaron mayor presencia policial constante en las arterias donde la actividad disminuye marcadamente al terminar la jornada laboral.
Las autoridades de la investigación analizan testimonios y pericias para intentar identificar a los delincuentes prófugos. Las fuerzas de seguridad santafesinas intensifican el relevamiento operativo para brindar respuestas ante los reclamos elevados por los frentistas de la región.
