La conducción fabril emitió una contundente declaración institucional tras las polémicas frases del funcionario nacional sobre la actividad productiva. Esta severa postura empresarial regional reclama reemplazar los insultos públicos por discusiones serias que permitan frenar el vertiginoso deterioro del empleo fabril y sostener el consumo interno.
Las autoridades patronales recordaron que el entramado pyme atraviesa un escenario sumamente adverso condicionado por los elevados costos operativos, la retracción del mercado y la falta de reglas claras. Durante este complejo panorama económico los dirigentes consideraron imprescindible ser escuchados con respeto republicano para aportar soluciones constructivas ante el Poder Ejecutivo.
Por otra parte, los representantes industriales remarcaron que el rubro constituye el pilar fundamental para crear valor agregado, impulsar tecnología y fomentar el empleo de calidad. Asimismo, los vocales de Fisfe advirtieron que la agresión verbal permanente deteriora las instituciones democráticas y ahuyenta a los inversores que buscan previsibilidad presupuestaria.
El pronunciamiento firmado por las cámaras territoriales constituye el segundo reclamo formal enviado a la administración nacional durante las últimas dos semanas. Las autoridades de las cámaras renovaron la convocatoria al diálogo para consensuar un modelo de crecimiento sin descalificaciones personales ni enfrentamientos estériles.
