La fabricación nacional de vehículos sufrió un retroceso interanual significativo durante el noveno mes del año. La menor actividad fabril acumulada refleja una contracción generalizada en la elaboración de unidades respecto a los registros alcanzados en la temporada previa.
El desempeño industrial muestra matices según el segmento evaluado dentro de las plantas locales. La baja en utilitarios y automóviles particulares afectó los volúmenes globales ensamblados, aunque los envíos hacia mercados extranjeros mantuvieron terreno positivo gracias al impulso de la demanda regional.
A pesar del panorama general de retracción productiva, las operaciones de comercio exterior mostraron avances intermensuales e interanuales. El firme despacho internacional estuvo encabezado principalmente por los vehículos comerciales, teniendo a Brasil como el principal destino receptor de las exportaciones argentinas.
En contraste con las ventas al mercado externo, la distribución hacia las salas de exhibición locales registró fuertes mermas. El menor abastecimiento comercial responde a la cautela del mercado interno, reduciendo la llegada de coches y camionetas a las agencias en todo el país.
El balance de los primeros nueve meses consolida una desaceleración en el ritmo manufacturero automotor. Las perspectivas del sector dependerán de la recuperación del consumo doméstico y del sostenimiento de los pedidos desde el exterior en el último tramo anual.
