Las autoridades de Sri Lanka interceptaron a un grupo religioso que transportaba más de 110 kilogramos de cannabis ocultos en su equipaje. El operativo, realizado en el aeropuerto de Colombo tras una denuncia anónima, permitió desbaratar un contrabando valuado en más de 3 millones de dólares.
La detección del cargamento de estupefacientes marca un hito en la terminal aérea Bandaranaike por tratarse de la mayor incautación registrada en su historia. Los implicados regresaban de Tailandia con maletas modificadas que contenían fondos falsos, lo que activó una investigación profunda sobre posibles nexos con redes de narcotráfico locales en el sur asiático.
El grupo estaba integrado por hombres jóvenes que habían viajado con pasajes financiados por un patrocinador externo hace una semana. Al arribar a la terminal, los controles de seguridad y la tecnología de detección permitieron hallar paquetes de cinco kilogramos distribuidos equitativamente en cada una de las pertenencias del contingente.
Según las estimaciones oficiales, el valor de la sustancia ilegal asciende a los 1.100 millones de rupias en el mercado negro internacional. El Gobierno de Sri Lanka mantiene políticas de tolerancia cero frente al tráfico de estupefacientes, con penas que incluyen la detención indefinida y condenas prolongadas de prisión efectiva.
Actualmente, la Oficina de Narcóticos de la Policía analiza los dispositivos electrónicos de los detenidos para identificar a los organizadores del traslado. Se busca determinar si el hábito religioso fue utilizado deliberadamente como una pantalla para evadir los controles migratorios y facilitar el ingreso de la mercancía sin levantar sospechas.
Los involucrados deberán comparecer ante el Tribunal de Magistrados de Negombo para enfrentar los cargos formales por infracción a la ley de drogas. El caso ha generado una fuerte repercusión global debido a que es la primera vez que miembros de esta comunidad espiritual son vinculados a un delito de tal magnitud.
Las fuerzas de seguridad locales permanecen en alerta máxima ante la posibilidad de nuevos intentos de contrabando bajo modalidades similares en el principal aeropuerto del país.
