Las altas temperaturas, la sequía y los fuertes vientos complican el trabajo de los bomberos. En la región de Madrid admiten que el fuego superó la capacidad de extinción.
Una ola de incendios forestales de magnitud histórica azota al sudoeste de Europa y mantiene en jaque a los equipos de emergencia de España y Francia. Las condiciones climáticas extremas han obligado a evacuar a más de 170.000 personas entre ambos países, mientras las llamas continúan avanzando sobre zonas pobladas y áreas boscosas.
En territorio español, el escenario más crítico se localiza en el oeste de la Comunidad de Madrid, donde las autoridades catalogaron el episodio como el peor registro de su historia. Las llamas han provocado la evacuación o confinamiento de 63.000 residentes, en medio de un operativo que se ve severamente obstaculizado por ráfagas de viento cambiantes y baja humedad.
Por su parte, el suroeste de Francia atraviesa un panorama igualmente desolador, especialmente en el departamento de Gironda y las inmediaciones de Burdeos. En esa región turística y vitivinícola, unas 110.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares y complejos vacacionales. El número de hectáreas calcinadas en suelo francés en lo que va del año ya triplica los registros del ciclo anterior, consolidando a 2026 como uno de los periodos más devastadores según el monitoreo satelital europeo.
