Un relevamiento de la entidad bursátil determinó que los niveles generales cayeron a finales del primer trimestre. Las mejoras productivas de las fábricas locales no lograron compensar el deterioro salarial y el desplome del consumo minorista.
El informe técnico describió un panorama de estancamiento donde coexisten señales positivas y negativas en las diversas ramas comerciales de la provincia. Los analistas advierten la ausencia de factores de crecimiento sólidos mientras se acentúa el retroceso de la obra pública y privada.
La rentabilidad del personal asalariado se contrajo un cero coma ocho por ciento en el último período evaluado por la institución. El consecuente debilitamiento del poder de compra provocó una menor cantidad de transacciones en los supermercados linderos de la región.
En contraposición, el sector fabril exhibió incrementos leves de operatividad traccionados por el uso de insumos energéticos como el gas. Sin embargo, las terminales de maquinaria agrícola y la cadena láctea registraron retrocesos significativos que impiden una reactivación de las finanzas.
Las arcas del Estado santafesino percibieron menos recursos corrientes debido a las mermas registradas en las transferencias de la coparticipación nacional. El esquema fiscal refleja la complejidad de una coyuntura heterogénea que afecta de manera directa al contribuyente ordinario.
