El ministro Javier Alonso respondió a las críticas de Jorge Macri sobre un supuesto desgobierno bonaerense. El debate reaviva la polémica por la coordinación con los intendentes y el impacto del ajuste nacional en los recursos destinados a patrullaje y prevención.
La disputa escala en un escenario de fuerte tensión política por la coparticipación y el financiamiento de los servicios públicos. Mientras desde la Ciudad denuncian falta de control territorial, la gestión provincial defiende su inversión frente al recorte de partidas ejecutado por el Gobierno Nacional.
El titular de la cartera de Seguridad bonaerense rechazó las acusaciones de Jorge Macri, quien calificó a la provincia como tierra de nadie. Alonso remarcó que el jefe de Gobierno porteño desconoce la complejidad del territorio más grande del país y la logística que requiere su administración.
En respuesta a la supuesta falta de apoyo a los municipios, el funcionario bonaerense aseguró mantener un diálogo constante con los ciento treinta y cinco jefes comunales. Asimismo, destacó que la creación del Fondo de Fortalecimiento para la Seguridad permite sostener el equipamiento policial pese a la quita de recursos.
Desde la Provincia vinculan las críticas de la Ciudad con un intento de desviar la atención sobre problemas de gestión propios y el deterioro de la imagen política del mandatario porteño. Sugieren que estas declaraciones buscan posicionamiento electoral en lugar de proponer soluciones técnicas para la región metropolitana.
La confrontación también incluye reclamos millonarios por asistencia social, lo que profundiza la grieta administrativa entre ambos distritos. El conflicto deja en evidencia la dificultad de establecer políticas públicas conjuntas en un contexto de caída de recaudación y aumento de la conflictividad en las calles.
El intercambio de reproches ratifica la falta de consenso institucional para abordar la seguridad de manera regional, quedando el debate atrapado en una pelea de títulos mediáticos y estrategias partidarias.
