El sector prestador del servicio de colectivos manifestó su imposibilidad financiera para hacer frente a las diferencias sueldas adeudadas a los trabajadores. Las compañías alertaron sobre la profundización de la crisis que atraviesa el sistema urbano local por falta de recursos económicos.
Las empresas manifestaron su disposición para aplicar el incremento salarial equivalente al fijado en la región metropolitana del país. Sin embargo, precisaron que resulta inviable financiar las sumas retroactivas fijadas por empleado sin la asignación de subsidios adicionales específicos por parte de las autoridades.
La diferencia estructural radica en las transferencias que percibe el Área Metropolitana frente a las partidas que reciben los municipios del interior. El sector empresarial destacó la marcada caída en la demanda de pasajeros como un factor determinante que impide trasladar todos los costos operativos directos al valor final de la tarifa.
Entre las alternativas planteadas para destrabar el conflicto figura el auxilio financiero del municipio y la equiparación de fondos por el Boleto Educativo Gratuito. Las firmas solicitaron revisar el esquema del transporte provincial para evitar que el ajuste recaiga exclusivamente sobre los usuarios que pagan el pasaje diariamente.
El reclamo empresarial incluyó pedidos a la Secretaría de Transporte de la Nación para reducir temporalmente las cargas impositivas al combustible. Sostienen que la quita de tributos específicos al gasoil permitiría aliviar los costos operativos sin resentir las prestaciones ni comprometer la continuidad laboral de las empresas locales.
Las asambleas del personal continúan generando complicaciones en la normal prestación de las líneas urbanas e interurbanas de la región. El escenario requiere una pronta intervención estatal para alcanzar un acuerdo definitivo que garantice la sostenibilidad financiera del sistema público.
