El relevamiento de las entidades mercantiles confirmó una retracción del 0,3% en las transacciones minoristas durante la última festividad nacional. Los comerciantes de las pymes locales debieron resignar márgenes de ganancia sustanciales para sostener un volumen mínimo de facturación.
La conducta de los compradores reflejó de manera unívoca la necesidad de preservar el poder adquisitivo de los hogares santafesinos ante la actual coyuntura. Los análisis de las consultoras privadas indicaron que los planes de pago en cuotas y las rebajas especiales por abonos en efectivo sostuvieron la actividad, orientando la demanda casi con exclusividad hacia bienes de un valor unitario inferior al histórico.
El panorama sectorial exhibió variaciones dispares según los diferentes rubros relevados en las principales avenidas comerciales de la provincia. Las librerías y las tiendas de indumentaria lograron leves mejoras gracias a las ofertas de último momento, mientras que los locales de tecnología sufrieron pérdidas considerables debido al encarecimiento generalizado de los dispositivos importados.
La medición actual consolida un ciclo continuo de balances desfavorables para las jornadas festivas clave del calendario corporativo. Las cámaras empresarias de la región manifestaron su incertidumbre respecto de las proyecciones para el próximo semestre, advirtiendo sobre la urgencia de renovar los estímulos financieros estatales.
