Una devastadora masacre conmocionó por completo a la localidad de Billings tras la violenta irrupción armada de un sujeto en la residencia de sus ancianos padres. El dramático hecho culminó con un incendio intencional y el posterior suicidio del agresor.
El ataque ocurrió durante una apacible cena dominical en Montana, pocas semanas después de que el agresor fuera desalojado del domicilio por sus propios familiares. La arremetida le quitó la vida a ocho parientes, pertenecientes a cuatro generaciones distintas, previo a que las llamas del fuego devoraran la propiedad.
Las patrullas policiales acudieron velozmente tras la oportuna alerta al noventa y uno uno efectuada por una de las niñas agredidas. Pese al inmediato arribo de las fuerzas de seguridad, el voraz avance del fuego dificultó severamente las maniobras de rescate y entorpeció el trabajo de los peritos.
El responsable mantenía un marcado aislamiento social y carecía totalmente de antecedentes penales en la región. Este violento episodio engrosa la preocupante estadística de violencia intra-familiar que afecta de manera constante y severa a diversas comunidades en Estados Unidos durante este último período.
La población local permanece profundamente impactada mientras promueve fondos de asistencia colectiva para colaborar con los familiares en los servicios sepulcrales. La justicia mantiene abiertas las actuaciones para determinar las causas desencadenantes de la tragedia.
