Jonatan «Peco» Almada recibió una pena unificada por organizar una asociación ilícita afín a Los Monos que operaba en los barrios Ludueña y Empalme Graneros. Desde la logística, administraba la caja, el armamento y las balaceras de una estructura carcelaria que sumó complicidad policial.
Un tribunal integrado por los jueces Fernando Sosa, Agustín Valdés Tietjen y Mariano Aliau condenó en Rosario a Jonatan Ezequiel «Peco» Almada a 27 años de prisión por organizar una red delictiva dedicada a las extorsiones, ataques a tiros, usurpadaciones y reclutamiento de menores. Al unificarse la sentencia con una condena previa por comercialización de estupefacientes, la pena definitiva quedó fijada en 33 años de cárcel.
Almada, de 34 años e hijo de un ex efectivo policial, se desempeñaba como el «gerente» o articulador logístico de la facción desplegada en los barrios Ludueña, Empalme Graneros e Industrial. La organización —que operaba en alianza con Los Monos desde el penal de Piñero— protagonizó una sangrienta disputa territorial contra la banda de Francisco Riquelme que dejó un saldo de más de 40 homicidios entre 2021 y 2023.
A diferencia de otros 35 imputados que aceptaron juicios abreviados —entre ellos cinco integrantes de fuerzas de seguridad—, Almada enfrentó el debate oral. El fallo lo responsabilizó por tenencia de armas de guerra, extorsión, abuso de armas y por instigar las amenazas vertidas contra los fiscales Pablo Socca y Matías Edery mediante carteles dejados en edificios públicos. En tanto, aún tiene pendiente una causa por el homicidio de un joven ejecutado por error en 2022.
