El tribunal del Centro de Justicia Penal impuso penas de entre dieciocho y veinte años de prisión a los tres imputados. Las autoridades judiciales locales determinaron la coautoría del ataque ocurrido tras la finalización de un clásico futbolístico en la ciudad.
El veredicto confirmó la responsabilidad penal de los agresores por el delito de homicidio calificado en ocasión de un evento deportivo. Los jueces del tribunal consideraron probado que la agresión coordinada con baldosas arrojadas desde la calle derivó en la trágica muerte de la víctima mientras transitaba en su motocicleta.
Dos de los imputados recibieron una pena de dos décadas de cárcel, mientras que el tercer acusado fue sentenciado a dieciocho años de encierro. Pese a la resolución emitida por los magistrados, la representación querellante de la familia expresó su disconformidad con el fallo por considerarlo insuficiente ante la gravedad de lo acontecido.
La investigación técnica demostró la coordinación previa entre los involucrados para atacar a los simpatizantes rivales en la vía pública. El operativo de búsqueda internacional resultó clave para extraditar desde el exterior a uno de los sospechosos que permaneció oculto durante varios meses.
La resolución sienta un antecedente relevante en la lucha contra la violencia vinculada a los espectáculos deportivos regionales. La defensa de la víctima confirmó que apelará la medida judicial buscando obtener penas más severas en la siguiente instancia appellate provincial.
