Con una protesta simbólica en el ingreso al CCT local, los investigadores reclamaron por el incumplimiento de las leyes de financiamiento y la falta de diálogo con el gobierno nacional.
Lo que debería haber sido una celebración por el Día del Investigador y la Investigadora se transformó en un fuerte acto de resistencia en las puertas del Conicet Santa Fe. Los trabajadores del conocimiento utilizaron la ironía del «Choricet» para exponer una realidad cruda: la falta total de presupuesto para sostener el funcionamiento básico de la ciencia en la región.
Los datos aportados por los gremios y asociaciones de investigadores locales revelan una caída superior al 40% en los ingresos reales del personal, un fenómeno que se profundizó de manera alarmante en los últimos meses. Este retroceso salarial se combina con un recorte generalizado en las partidas para insumos y una política de achicamiento en los ingresos a la carrera científica, asfixiando el crecimiento de nuevas camadas de expertos. Durante la movilización, los manifestantes hicieron hincapié en los siguientes puntos críticos:
- Deserción Profesional: La falta de incentivos económicos está provocando una nueva oleada de migración de científicos formados por el Estado hacia el extranjero.
- Incumplimiento Legal: Acusan a la actual administración de violar sistemáticamente la Ley Nacional de Financiamiento del Sistema Científico Tecnológico.
- Ausencia de Negociación: Denuncian que no existen instancias de diálogo ni mesas paritarias que permitan discutir la sostenibilidad del organismo. Los profesionales santafesinos remarcaron que el castigo presupuestario no es solo un ataque a sus bolsillos, sino un golpe directo a la soberanía tecnológica del país. La falta de respuesta oficial frente a los reclamos ha generado un clima de incertidumbre total en los institutos locales, donde muchos proyectos de investigación aplicada han quedado en suspenso por falta de recursos mínimos.
El reclamo en Santa Fe, replicado simultáneamente en todo el territorio nacional, busca sensibilizar a la sociedad sobre el impacto irreversible que tendría la destrucción del aparato científico argentino.
