Desde el sector informaron que la deuda actual compromete la cadena de pagos con las droguerías. Buscan evitar que la falta de recursos oficiales impacte directamente en el mostrador y en la atención a los jubilados.
El sistema de cobertura farmacéutica en Santa Fe se encuentra en estado de alerta tras confirmarse importantes deudas del organismo nacional hacia los prestadores locales. Las autoridades del Colegio de Farmacéuticos mantienen tratativas diarias para destrabar el conflicto financiero que ya afecta la operatividad del servicio.
La problemática radica en el incumplimiento de las fechas de pago estipuladas, con cuatro instancias de liquidación que ya se encuentran fuera de término. Según explicaron desde la dirigencia del sector, la presión económica recae sobre los dueños de farmacias, quienes deben cancelar sus cuentas con los mayoristas de medicamentos sin haber percibido los fondos correspondientes de la obra social. Este escenario ha forzado a que algunos comercios del rubro se vean imposibilitados de garantizar el 100% de los descuentos habituales para los afiliados.
En este marco de tensión, se llevan adelante gestiones permanentes para intentar achicar el margen de deuda acumulada. El objetivo primordial de estas reuniones es prevenir un deterioro mayor en las prestaciones y asegurar que los pensionados no encuentren obstáculos al momento de retirar sus recetas. La situación es seguida de cerca por todos los actores del sistema sanitario, quienes coinciden en que la estabilidad del esquema de salud depende de una regularización inmediata de las partidas presupuestarias por parte del Gobierno Nacional.
Las próximas jornadas serán decisivas para determinar si las negociaciones rinden frutos o si el conflicto escala hacia una limitación más profunda de las coberturas vigentes.
