Tras la viralización de una advertencia automática emitida por Google que causó alarma en la región, las autoridades santafesinas negaron cualquier escenario de inundación. Aseguraron que el cauce actual se encuentra muy por debajo de los niveles críticos y que el sistema de defensas responde con normalidad.
El Ministerio de Obras Públicas, a través de la Secretaría de Recursos Hídricos, salió al cruce de una notificación errónea generada por inteligencia artificial que alertaba sobre una crecida extraordinaria del río Salado. El funcionario Nicolás Mijich llevó calma a la ciudadanía al confirmar que, si bien se registra un aumento de caudal debido a precipitaciones en el norte, los niveles están lejos de representar una amenaza para los centros urbanos. El sistema de monitoreo permanente, que cuenta con más de 30 estaciones automáticas, descarta riesgos para las próximas jornadas, reforzando la idea de que la situación hídrica está bajo control técnico absoluto.
La confusión se originó cuando herramientas digitales de búsqueda interpretaron de forma incorrecta términos técnicos, disparando una alerta masiva en dispositivos móviles. Sin embargo, el panorama real muestra un río con excelente capacidad de escurrimiento, favorecido por la bajante del Paraná, lo que facilita el drenaje natural hacia el sur. Desde la provincia destacaron que las inversiones superiores a los 10.000 millones de pesos realizadas entre 2024 y 2025 en estaciones de bombeo, limpieza de reservorios y refuerzo de terraplenes, brindan la seguridad necesaria para enfrentar estas oscilaciones estacionales sin contratiempos.
Especialistas en meteorología coincidieron en que el comportamiento del Salado responde a lluvias normales en la cuenca alta y criticaron la difusión de reportes no verificados que mencionaban evacuados inexistentes en localidades como Vera. Con un caudal actual que apenas supera los 350 metros cúbicos por segundo, el río se mantiene muy distante del umbral de alerta fijado en 770. Las autoridades recalcaron la importancia de no dejarse llevar por algoritmos automáticos y apelaron a la responsabilidad ciudadana para consultar únicamente fuentes oficiales, especialmente en un mes con fuerte carga emocional para la memoria hídrica santafesina.
Con el sistema de defensas operando al máximo de su capacidad, Santa Fe transita este periodo de lluvias con vigilancia técnica pero sin señales de emergencia en el horizonte cercano.
