Las Fuerzas de Defensa de Ucrania ejecutaron una incursión nocturna coordinada sobre infraestructura bélica enemiga en la región del Dombás. El Estado Mayor ucraniano confirmó la neutralización de un centro logístico clave utilizado para el ensamblaje, acondicionamiento y despliegue táctico de aeronaves no tripuladas de ataque de largo alcance.
El dispositivo militar incluyó bombardeos precisos contra dos almacenes de armamento situados en territorio de Lugansk para neutralizar la provisión enemiga. Las fuerzas armadas aliadas alcanzaron además un punto estratégico de almacenamiento de combustibles y lubricantes en Donetsk, con la clara finalidad de entorpecer los desplazamientos tácticos de la infantería adversaria.
En paralelo a las incursiones armadas, el ejército ucraniano desplegó un operativo de asistencia mediante el envío de cuatro toneladas de víveres a la población de Oleshki. El uso de drones humanitarios permitió distribuir raciones de comida en un centenar de puntos específicos de la localidad para auxiliar a miles de civiles atrapados.
Las autoridades de Kherson denunciaron que las tropas de ocupación bloquean sistemáticamente el suministro de servicios esenciales y la evacuación de familias con niños. Las denuncias de crímenes bélicos ante organismos internacionales exigen garantizar vías de circulación seguras para la distribución de medicamentos y recursos de primera necesidad sin amenazas de ataque.
El gobierno ucraniano prometió mantener los canales de abastecimiento aéreo pese a los reiterados intentos de intercepción electrónica registrados en la franja ribereña. El canciller Andrí Sibiga solicitó a las agencias humanitarias mundiales que intervengan de urgencia para lograr corredores de auxilio supervisados sin la necesidad de operar bajo fuego constante.
