La conductora analizó el llamativo paso del exdiputado por su programa matutino, donde irrumpió a pocos minutos del cierre. Reveló que le regaló dos Vírgenes y detalló por qué decidió dejarlo hablar sin interrupciones.
La imprevista reaparición de Facundo Moyano en el programa La Mañana con Moria generó una fuerte repercusión mediática. El exdiputado ingresó al estudio faltando apenas ocho minutos para la finalización del ciclo televisivo y ofreció un encendido monólogo que dejó sorprendido a gran parte del público.
Horas más tarde, la propia Moria Casán rompió el silencio en el programa Puro Show para detallar el detrás de escena del encuentro. La diva reveló que el dirigente gremial se presentó en el piso con dos figuras religiosas como obsequio. “Me regaló dos Vírgenes: la de Luján y la de San Nicolás porque su madre era devota. Yo la otra vez había dicho que no le creía la foto con el rosario, ese ataque místico que le dio, y se ve que eso le dolió”, admitió la conductora.
Consultada sobre la postura paciente que mantuvo al aire, Casán desmintió haber quedado en estado de shock y explicó su estrategia comunicacional ante las declaraciones del invitado. “Él necesitaba hacer su catarsis, no quería pregunta ni repregunta y se lo respeté. Vino con una necesidad de hablar y yo lo dejé que diga, que entre en contradicciones y que la gente saque sus conclusiones”, argumentó.
Finalmente, la figura del espectáculo prefirió no juzgar la veracidad del discurso del político, aunque valoró los presentes recibidos al definir la actitud de Moyano como «un acto de amor».
