El Ministerio de Economía envió al Congreso la hoja de ruta presupuestaria enfocada en mantener la pauta fiscal. Las estimaciones oficiales prevén un incremento del producto bruto interno impulsado por la tracción empresarial en un contexto de progresiva desaceleración en el ritmo inflacionario nacional.
Para apuntalar la actividad general, el Gabinete nacional confía en una fuerte recuperación del capital privado en proyectos clave. Tras haber registrado una contracción en la formación bruta de capital, el plan contempla una marcada aceleración que duplicará el ritmo de expansión estimado para el consumo doméstico general.
El esquema propuesto contempla mantener el superávit financiero a través de una severa reestructuración del gasto público centralizado. Las autoridades delimitamos la intervención directa a un grupo acotado de obras, transfiriendo la administración de los proyectos restantes a las provincias o bajo licitaciones concesionadas a privados.
La viabilidad de esta estrategia dependerá del acompañamiento de la recaudación tributaria y el compromiso de los distritos regionales. De cumplirse las proyecciones, el proyecto cerraría con equilibrio en las cuentas públicas, consolidando la regla fiscal inamovible de cara al próximo ciclo electoral.
