Durante los primeros tres meses del año, se detectaron más de cien trabajadores del volante bajo los efectos del alcohol. La provincia incrementó un 17% los operativos de vigilancia para reducir la siniestralidad.
La Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) informó un preocupante balance tras intensificar las fiscalizaciones en los principales corredores de Santa Fe durante el primer trimestre de 2026. Los datos revelan que, pese al despliegue de casi nueve mil dispositivos de control, todavía persiste un alto índice de infractores, destacándose un incremento en las sanciones aplicadas a quienes operan transportes comerciales o de carga.
El informe oficial detalla que se efectuaron cerca de 200.000 test en puntos estratégicos del territorio santafesino. De ese total, 727 conductores superaron el límite permitido por ley, siendo retirados de circulación de manera inmediata. Lo que más llamó la atención de las autoridades fue la presencia de 103 conductores profesionales con resultados positivos, sumándose a 473 automovilistas particulares y 141 motociclistas que transitaban en estado de ebriedad.
Desde el organismo provincial resaltaron que la vigilancia constante es el método más efectivo para disuadir conductas temerarias. Los registros arrojaron cifras extremas que superaron ampliamente el tope de 0,5 gramos; en localidades como San Javier y el peaje de Franck, se interceptaron vehículos con niveles de alcohol en sangre superiores a los 2,40 gramos. Por su parte, en el norte santafesino, específicamente en la zona de Reconquista y Avellaneda, se registraron los valores más altos en conductores de motovehículos.
Las autoridades ratificaron que continuarán con la presencia territorial para garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes y proteger la integridad física de todos los usuarios que circulan por la red vial provincial.
