Un siniestro de grandes proporciones consumió la embarcación Mutiara Sentosa dos mientras realizaba su travesía habitual entre Java y Célebes. El violento fuego a bordo provocó desesperación en el pasaje y obligó a decenas de tripulantes a arrojarse al mar.
Los equipos de emergencia desplegados en las inmediaciones lograron rescatar a más de doscientas personas mediante operativos náuticos coordinados. Sin embargo las autoridades locales continúan la búsqueda de más de cuarenta náufragos desaparecidos en aguas cercanas a la isla de Madura.
Las maniobras de auxilio se vieron seriamente obstaculizadas por la presencia de cargas altamente inflamables en la estructura naviera. Asimismo, los barcos de rescate debieron mantener distancia prudencial mientras el buque ardía de manera ininterrumpida frente a las miradas atónitas de los socorristas.
Por su parte, los organismos oficiales de transporte confirmaron que aún no se han establecido las causas del desastre. De esta forma los peritos navales esperarán el enfriamiento total de la nave para iniciar las inspecciones correspondientes sobre el casco afectado.
El gobierno asiático mantiene la prioridad focalizada en la localización de los sobrevivientes dispersos en la zona marítima. La comunidad internacional sigue con honda preocupación el desarrollo de los rescates en el archipiélago oriental.
