El efector sanitario de emergencias confirmó el fallecimiento del policía durante las primeras horas de la tarde de este lunes. Las máximas autoridades gubernamentales provinciales manifestaron su profundo pesar y ratificaron el avance de las pericias judiciales pertinentes.
El trágico desenlace ocurrió luego de que los profesionales médicos dictaminaran un cuadro irreversible de muerte cerebral al comenzar la jornada matutina. El agente del Comando Radioeléctrico cumplía tareas de prevención adicionales en las inmediaciones del Club Atlético Carcarañá, donde fue interceptado de manera cobarde por un grupo violento de simpatizantes.
Los incidentes se desencadenaron inmediatamente después de finalizar el partido definitorio de la Liga Cañadense, cuando la parcialidad local arremetió contra las patrullas policiales de custodia. El uniformado de treinta y cinco años recibió el violento impacto de un proyectil pétreo en su cabeza, lo que ocasionó su inmediata caída contra una valla.
La Unidad Fiscal de Cañada de Gómez, bajo las órdenes directas del doctor Juan Pablo Baños, modificó la carátula penal del expediente debido al fallecimiento de la víctima. Las brigadas operativas de la provincia concretaron múltiples allanamientos en Correa y Carcarañá, logrando capturar a dos sospechosos directamente vinculados con el brutal ataque delictivo.
Los civiles de treinta y cinco años capturados durante los operativos conjuntos permanecen alojados en celdas de máxima seguridad de la alcaidía departamental regional. Los fiscales del Ministerio Público de la Acusación presentarán el material probatorio audiovisual recolectado durante las próximas audiencias imputativas presenciales para lograr el procesamiento inmediato de los presuntos asesinos.
