Un conductor de radiotaxi protagonizó un conmovedor episodio al asistir de manera exitosa a una pasajera gestante. Las unidades de emergencia médica aguardaron el arribo de la criatura en el efector público central tras el imprevisto parto callejero.
La oportuna reacción del trabajador volante permitió salvaguardar la integridad de la madre y su pequeña recién nacida. Los médicos del efector Cullen confirmaron que ambas pacientes ingresaron estables y permanecen bajo estricta observación de las guardias correspondientes.
El trayecto de urgencia había comenzado en la intersección sur de Colón y Tarragona, cuando los familiares de la mujer solicitaron asistencia inmediata divisando la proximidad del alumbramiento. Los operarios del servicio automotor debieron detener la marcha del rodado a pocas cuadras del destino al constatar que las contracciones impedían completar el traslado vial, procediendo el conductor a acomodar a la lactante sobre el regazo materno.
La emotiva vivencia recordó al chofer experiencias familiares directas vinculadas a sus propios nietos menores, transformando la rutina laboral en una jornada de profunda sensibilidad comunitaria. Las autoridades del área sanitaria destacaron el temple demostrado por el vecino para resolver la situación crítica sin instrumental quirúrgico especializado, permitiendo que las profesionales obstétricas completaran las revisiones de rutina en las salas de maternidad del nosocomio local.
El chofer regresó a sus actividades laborales habituales luego de recibir el agradecimiento de los familiares directos de la paciente. Las crónicas de la jornada registraron que el protagonista ya había vivido un traslado similar en los primeros años de su trayectoria profesional en la región.
