La administración santafesina oficializó el proceso licitatorio para ejecutar la primera etapa de una infraestructura sanitaria estratégica para la región. El desembolso millonario con fondos locales sustituirá los compromisos incumplidos por la Casa Rosada durante los últimos períodos fiscales.
El Ministerio de Obras Públicas coordinará la apertura de los sobres técnicos para la adjudicación definitiva del denominado tramo A. Las autoridades gubernamentales provinciales priorizaron el abastecimiento de agua potable para las localidades vecinas fuertemente afectadas por el freno de la inversión federal.
La convocatoria administrativa demandará un presupuesto inicial de $32.469 millones destinados a optimizar el suministro en Rosario, Funes y Villa Gobernador Gálvez. El ministro Lisandro Enrico ratificó que la Casa Gris asumirá las tareas de saneamiento que originalmente integraban los convenios de distribución firmados con la Nación.
Las sucesivas postergaciones del proyecto técnico obligaron a reconfigurar los esquemas presupuestarios santafesinos para evitar el abandono de las redes estructurales básicas. Los equipos de gestión económica debieron ajustar las partidas ordinarias del tesoro provincial para garantizar la viabilidad financiera de las obras civiles antes del inicio del invierno.
El ejecutivo autónomo acelera de este modo las soluciones de fondo ante los reiterados reclamos vecinales por baja presión domiciliaria. Los vínculos institucionales entre ambas jurisdicciones continuarán bajo un marco de fuerte tensión debido a los crecientes pasivos en infraestructura vial.
